Opinión

La oportunidad de la cercanía: El nearshoring

  • Ricardo Bonilla
    Exor - Latam Centroamérica
    Enero - 2023

Al momento de analizar algunas estrategias que busquen obtener una mayor rentabilidad para la empresa, pueden surgir distintas opciones. Una de las más usadas ha sido el offshoring, la cual consiste en la deslocalización de la producción hacia regiones lejanas, o países en vías de desarrollo, en donde los costos implícitos en los componentes productivos (como la mano de obra) puedan ser más bajos. Sin embargo, recientemente distintas compañías están acercando la fabricación de los bienes o la operación de los servicios al mercado de destino. A esto se le conoce como nearshoring.

El nearshoring tomó realce en las empresas luego de que estas experimentaran las consecuencias que causó la pandemia del COVID-19. Las cadenas de suministros de productos se vieron afectadas por la disminución en la oferta de servicios de transporte de mercancías y la alta demanda que existía para cubrir las necesidades sanitarias, lo que causó un incremento en el precio de los bienes finales. Además, se establecieron diferentes restricciones de movilidad entre el país del comercializador y el del productor, ya que las olas de contagio sucedían en distintos momentos en el tiempo entre las regiones.

La reducción en los costos asociados al transporte y la logística es una de las principales ventajas que ofrece el nearshoring. Esto se debe sencillamente a que el lugar de producción está más cerca del mercado de destino, por lo que es más fácil y barato trasladar las mercancías. De hecho, el abaratamiento del envío puede ayudar a que las empresas sean más competitivas dentro del mercado global debido a que se reduce el costo total de cada producto o servicio. Asimismo, el nearshoring beneficia a las industrias en donde la oferta de valor se centra en los cortos plazos de entrega de los bienes finales o en aquellas en las que la demanda puede cambiar rápidamente.

Uno de los principales inconvenientes del offshoring es la diferencia horaria que existe entre las empresas y sus respectivos proveedores como resultado de la distancia. Por naturaleza, el nearshoring acerca de manera geográfica a ambas partes, por lo que se puede potenciar la colaboración y la comunicación. De hecho, a pesar de que en los últimos años hemos visto un crecimiento exponencial en las reuniones virtuales, algunas veces resulta necesario tener reuniones de forma presencial entre los ejecutivos de ambas compañías, por lo que el nearshoring resulta más atractivo. Asimismo, la cercanía permite que algunos proveedores puedan ofrecer sus servicios de asistencia directa al consumidor final. Este es el caso de los comúnmente conocidos como call centers.

El nearshoring puede presentar algunos inconvenientes, mostrados también por el offshoring. Por ejemplo, en algunas industrias aumenta la competencia por los recursos y el talento, generando así un incremento de los costos. Además, existe la posibilidad de aumentar el riesgo de robo de propiedad intelectual, ya que las empresas son vulnerables al espionaje corporativo. De la misma manera, el marco regulatorio del país de origen de la empresa puede contrastar con el del proveedor.

En conclusión, el nearshoring presenta una oportunidad para que las empresas reduzcan aún más sus costos de transporte y logística, y para que mantengan relativamente la rapidez en las entregas de los productos y las facilidades en la comunicación gracias a la cercanía geográfica. Sin embargo, también brinda oportunidades para que los proveedores accedan a los mercados de alto consumo de bienes y servicios.