Opinión

El canje de deuda de pensiones en El Salvador: Un paso hacia mejores rendimientos y fortaleza económica

  • César Addario Soljancic
    Exor - Latam Centroamérica
    Junio - 2023

En los últimos meses, el gobierno de El Salvador ha llevado a cabo una serie de movimientos clave para abordar la deuda de pensiones en el país. Estos esfuerzos han dado lugar a una sustitución de Certificados de Inversión Previsionales (CIP) por Certificados de Financiamiento de la Transición (CFT), generando beneficios significativos tanto para los afiliados al sistema provisional de pensiones, como para la economía en general.

 

La Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos) recientemente informó que este canje ha permitido a los afiliados obtener un mayor rendimiento en sus inversiones. En concreto, el rendimiento anual ha aumentado del 4.72% al 6.0%. Este cambio se ha realizado en condiciones favorables para los afiliados, quienes son los verdaderos dueños de los Fondos de Pensiones.

 

El Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP), recién creado, ha emitido los nuevos instrumentos de deuda en reemplazo del Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP). Estos cambios han abierto el camino para un panorama más sólido y prometedor para las finanzas públicas de El Salvador.

 

Los certificados previos tenían vencimientos de entre 24 y 44 años. Cuando se lanzó la nueva Ley de Pensiones las AFP eligieron las ofertas de una tasa del 6.9 % a 50 años, con cuatro años de gracia, los cuales brindarán una liquidez, y por ende, un alivio fiscal.

 

Es importante destacar que la implementación de la nueva Ley de Pensiones, aprobada en diciembre del año pasado y vigente desde enero de este año, ha permitido un canje exitoso del 99% de los CIP. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) han seleccionado ofertas con tasas del 6.9% a 50 años, con cuatro años de gracia, lo que ha brindado una mayor estabilidad y oportunidades para los afiliados.

 

Además, este canje ha repercutido positivamente en la calificación de riesgo del país. Fitch Ratings ha mejorado la nota crediticia de El Salvador en tres escalones, de CC a CCC+, gracias al pago de la deuda y al exitoso canje realizado en el sistema de pensiones. Asimismo, S&P Global Ratings ha elevado la calificación crediticia a CCC+/C, indicando el éxito y la solidez de este canje de deuda de pensiones.

 

Estos avances muestran el compromiso del gobierno del presidente Nayib Bukele en mejorar el ahorro de los trabajadores y fortalecer la estabilidad económica del país. Es fundamental reconocer los esfuerzos realizados para ofrecer mejores rendimientos a los afiliados y generar confianza entre los inversionistas.

 

Una vigilancia constante y una gestión adecuada garantizarán que estos avances se traduzcan en un futuro sólido para el sistema de pensiones. Aunque el canje de la deuda ha sido un paso significativo, es necesario mantener un enfoque continuo en la gestión responsable de los fondos y en la implementación de políticas sólidas para garantizar un futuro próspero y sostenible.

 

Es alentador ver que el gobierno de El Salvador ha obtenido resultados positivos a través de estos movimientos. No solo se ha brindado a los afiliados la oportunidad de obtener mayores rendimientos en sus inversiones, sino que también se ha fortalecido la posición crediticia del país en los mercados internacionales. Esto crea un entorno propicio para atraer inversiones y fomentar el crecimiento económico.

 

Como con el resto de las finanzas públicas, un enfoque cauteloso y proactivo  es clave. La lucha contra la alta inflación y los desafíos estructurales requiere una atención constante. Es fundamental que el gobierno continúe implementando medidas que impulsen el crecimiento económico, fortalezcan la confianza de los inversionistas y mejoren las condiciones de vida de los ciudadanos, como lo ha hecho hasta hoy.

 

El canje de deuda de pensiones realizado por el gobierno de El Salvador ha sido un paso importante hacia una gestión más efectiva de los fondos y hacia la estabilidad de las finanzas públicas. Junto con la implementación adecuada de políticas fiscales y económicas a las que El Salvador le ha estado apostando.