Las depresiones que dieron forma a las finanzas modernas

2022-04-20

Las finanzas cumplen dos objetivos principales. El primero es que permite a las personas ahorradoras transportar los excedentes actuales hacia el futuro. El segundo consiste en aumentar el capital de un prestatario. Esto genera la percepción de protección ante el futuro de control y crecimiento. Por otra parte, así como las finanzas pueden ser una útil herramienta, existe la posibilidad de que sean un problema de impacto mundial. A continuación, les cuento un poco acerca de las primeras depresiones mundiales.

1792: La fundación de las finanzas modernas

Alexander Hamilton, primer secretario del Tesoro de Estados Unidos impulsó un estado financiero como el de Gran Bretaña. Extendió bonos que sería transados en el libre mercado y permitirían al país tomar préstamos baratos. Provocó la necesidad de una Banco Central que sería de propiedad pública. Ofertó 8 de los 10 millones de acciones del banco al público. William Duer trató de acaparar el mercado. Dado el exceso de préstamos del banco se vio forzado un primer rescate de la historia. Se compraron bonos del Estado por encima de sus precios para proteger a la institución, se utilizó el dinero para ayudar a los prestamistas con problemas. Ante una crisis posterior la ayuda estatal estaría para ellos.

1857: El pánico se vuelve global

Para la mitad del siglo XIX el mundo se estaba acostumbrando a las crisis financieras. Sin embargo, un shock en Estados Unidos saltó desde Nueva York a Liverpool y Glasgow, y luego los colapsos financieros eran mundiales. Una fiebre de inversión por el “desarrollo” en ferrocarriles provocó una burbuja que al final de 1875 comenzó a caer. Para octubre, Wall Street estaba llena de inversores que exigían su dinero. Los bancos colapsaron el 7 de noviembre, llevándose consigo el Banco Occidental de Escocia. Eso hizo que la crisis se expandiera y provocó un rescate que más tarde fue considerado como el modelo de banca de crisis.

En conclusión, aun es complicado deducir una receta exacta para evitar las crisis. Las acciones de las empresas que explotan las nuevas tecnologías particularmente están al alza. Los inversores se amontonaron en sus acciones con la esperanza de que seguirán aumentando en valor creando burbujas especulativas. Podemos considerar a las crisis ahora como una parte recurrente en el sistema financiero del mundo. Y lo peligroso no es tanto lo que el Estado haga, si no, lo que está forzado a hacer.