Exor - Latam Centroamérica
04 de Marzo, 2025
Redacción
EXOR
Goldman
Sachs advirtió sobre posibles riesgos a la baja en sus pronósticos de precios
para el crudo Brent en 2025 y 2026 debido a la decisión de la OPEP de
incrementar la producción petrolera a partir de abril. Esta es la primera alza
desde 2022 y se adelantará un trimestre respecto a las proyecciones iniciales
del banco, que estimaban un ajuste a partir de julio.
El
banco había previsto un precio promedio del Brent de US$78 por barril en 2025 y
US$73 en 2026, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se estimaba en
US$74 y US$68, respectivamente. Sin embargo, el aumento en la oferta podría ser
mayor a lo esperado si la OPEP decide extender el incremento de producción más
allá del período de cuatro meses. En un escenario de mayor oferta, Goldman
Sachs estima que el Brent podría caer a un rango de US$60-65 para finales de
2026.
Además,
la entidad financiera señaló que su proyección de crecimiento de la demanda de
petróleo en 2025, de 1.1 millones de barriles diarios, enfrenta riesgos a la
baja debido a datos económicos más débiles en Estados Unidos, menor demanda en
China y el impacto de la escalada de aranceles.
El
anuncio de la OPEP generó una caída del 2% en los precios del crudo, llevando
al Brent a un mínimo de 12 semanas. Citi Research calificó la decisión del
grupo como negativa para los precios del petróleo, alineándose con su
expectativa de que el Brent se estabilice en torno a los US$60-65 por barril en
los próximos 6 a 12 meses. Por su parte, Barclays sugirió que la medida no
responde a una mayor demanda, sino a presiones políticas, particularmente desde
la administración Trump.
En
paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementó nuevos
aranceles del 25% a las importaciones desde México y Canadá, además de duplicar
los aranceles a productos chinos hasta el 20%. Goldman Sachs indicó que estos
gravámenes no afectarían significativamente los precios del Brent o del WTI,
pero sí reducirían el precio del crudo pesado fuera de Estados Unidos y
aumentarían los costos de los productos refinados en regiones costeras del
país.