El Salvador reafirma su compromiso de pago

2022-09-20

El Gobierno de El Salvador ha expresado públicamente su voluntad de pago y afianzado, por la vía legal, los fondos para poder lanzar un plan de recompra de sus bonos. Los beneficios serán tangibles.


Por: César Addario Soljancic

 

El presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este martes un plan de recompra de los bonos de su país, que permitiría, entre otros beneficios, desvanecer los temores de impago de la deuda con vencimiento más inmediato, es decir, unos US$800 millones cuyo plazo finaliza en enero de 2023.

El anuncio del presidente Bukele fue acompañado con el envío de dos iniciativas a la Asamblea Legislativa, el Congreso de El Salvador, para afianzar unos US$560 millones que servirán para lanzar una oferta de recompra anticipada. Los detalles serán anunciados dentro de unas seis semanas, según las palabras del propio presidente.

Esta noticia provocó una reacción positiva entre los mercados internacionales y los tenedores de los bonos de El Salvador, de modo que ha incrementado el precio de los mismos, algo que ha sido previsto por el Gobierno en sus cálculos de la oferta de recompra.

El ministro de Hacienda del país, Alejandro Zelaya, ha dado más datos al respecto y ha señalado que, si bien es posible que no todos los tenedores de bonos acepten la oferta, también esto está contemplado y están preparados para ello.

Aunque los primeros en celebrar este anuncio han sido los mercados de capital, veamos las ventajas que tendrá, para El Salvador y su gente, la operación anunciada por el presidente, que van más allá del alivio de la incertidumbre que podrían haber tenido los inversores que adquirieron los bonos salvadoreños.

En primer lugar, se trata de una estrategia financiera de manejo de pasivos totalmente legal y factible. La recompra de la propia deuda es algo que permite hacer reingenierías con ajustes de plazos y ahorros importantes que, en este caso, irán en beneficio de la población salvadoreña, al tratarse de fondos públicos.

Tal y como se ha visto hasta este momento, la respuesta internacional ha sido una revalorización de los bonos de El Salvador, y no tardará en incidir positivamente en el perfil de riesgo del país, lo que abrirá nuevas ventanas de oportunidad para la obtención del financiamiento que se requiere para el ejercicio normal del aparato estatal.

El Gobierno de El Salvador está echando mano de Derechos Especiales de Giro otorgados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fueron liberados el año pasado para que los países pudieran superar los efectos de la pandemia del COVID-19. Dado que la parte fiscal es una de las más golpeadas por dicha pandemia, esta operación de uso de los DEG para reingeniería de las finanzas estatales es bastante acertada.

En resumen, con este anuncio el Gobierno de El Salvador está reafirmando tanto su voluntad como capacidad de pago, y seguramente iremos viendo poco a poco nuevas manifestaciones del círculo virtuoso que arrancará con esta operación.