Opinión

El desarrollo sostenible es un imperativo empresarial

  • Luis Flores
    Exor - Latam Centroamérica
    Septiembre - 2023

El informe "Nuestro Futuro Común" de la Comisión Brundtland en 1987 define de manera muy precisa el desarrollo sostenible, el cual es aquel tipo de desarrollo que permite satisfacer las necesidades de las generaciones presentes, sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras. Actualmente, la sostenibilidad es un pilar estratégico que permite a las empresas generar valor, además de sus resultados financieros, no solo en beneficio de la misma, sino también para el bienestar de todos.

La sostenibilidad, con sus tres dimensiones interconectadas: ambiental, social y económica, representa una estrategia empresarial en el presente. Implica la conservación de recursos, la promoción de equidad social y la generación de beneficios sostenibles a largo plazo. Al adoptar la sostenibilidad, las empresas no solo abordan desafíos globales, sino que también pueden impulsar su resiliencia y reputación en un mundo cada vez más consciente de estos temas, lo que potencialmente atraerá a inversores comprometidos con un futuro más sostenible y rentable.

Este enfoque puede contribuir a una mayor inclusión social al mismo tiempo que se impulsan inversiones que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Actualmente, se han implementado diferentes políticas económicas, regulaciones legales y marcos de trabajo a nivel internacional que buscan corregir la errónea percepción de que los modelos de negocios verdes pueden tener mayores riesgos y/o costos para potenciales inversores y, a su vez, garantizan la transparencia en que las inversiones sean utilizadas en desarrollo de proyectos de sostenibilidad o sociales.

La creciente consciencia pública sobre el cambio climático y la creciente desigualdad social han elevado el escrutinio sobre las prácticas empresariales y sus impactos en el mundo. En respuesta, muchas empresas están decididas a alcanzar certificaciones que validen su compromiso con estándares sostenibles reconocidos internacionalmente. Estos estándares se centran en los fundamentales conceptos ASG: Ambiental, Social y de Gobernanza corporativa. El componente ambiental implica una dedicación firme a la conservación de los recursos naturales, la reducción de emisiones contaminantes y la preservación de la biodiversidad. En cuanto al componente social, se trata de promover la igualdad de género, la diversidad en el entorno laboral y prácticas justas en el ámbito empresarial, y la gobernanza corporativa se refiere a la adopción de una gestión empresarial transparente y ética, así como la toma de decisiones responsables.

La sostenibilidad ya no es un mero compromiso ético, sino un imperativo empresarial en un mundo que enfrenta desafíos sin precedentes. Las empresas desempeñan un papel esencial en la construcción de un futuro más sostenible, y esta transformación no puede lograrse sin la colaboración activa de todos los actores de la sociedad. La sostenibilidad se ha convertido en una causa que une a individuos, organizaciones y gobiernos en un esfuerzo conjunto para abordar los problemas ambientales y sociales, y forjar un camino hacia un mundo donde la prosperidad económica, la equidad social y la salud del planeta estén en perfecto equilibrio.