El BCE aprueba un cambio histórico en su objetivo de inflación

2021-07-09

La entidad tolerará subidas temporales de los precios superiores al 2%, y aboga por incluir costes relacionados con la vivienda en el IPC.

Por: Redacción EXOR

El Banco Central Europeo ha emprendido este jueves el camino de la renovación, poniendo fin a 18 años de continuidad en su estrategia para lograr la estabilidad de precios. Tras dos grandes crisis en poco más de una década —una de raíz financiera y otra sanitaria—, que han puesto a prueba su capacidad para mantener a flote la zona euro, un complejo campo de operaciones formado por diecinueve países de intereses a menudo contrapuestos.

La entidad ha llegado a la conclusión, tras una larga reflexión que ha durado año y medio, de que el mejor modo de cumplir con su mandato es flexibilizar su objetivo de inflación, por lo que ha decidido elevar su meta al 2% a medio plazo, dejando espacio para sobrepasar ese umbral durante “un periodo transitorio en el que se sitúe moderadamente por encima de ese objetivo”. Abandona así la formulación, más ambigua, de situarla “por debajo, pero cerca del 2%”, vigente hasta ahora.

La nueva “simetría” que quiere implantar Fráncfort “significa que las desviaciones positivas o negativas respecto de ese objetivo son igual de indeseadas”, según el comunicado remitido este jueves. Además, el banco recomienda que se incorporen al IPC en los próximos años costes relacionados con la vivienda en régimen de propiedad porque “representaría mejor la inflación relevante para los hogares”.

Y se compromete a “incluir consideraciones sobre el cambio climático en las operaciones de política monetaria”, una forma de decir que evitarán, en sus compras de bonos, a las empresas contaminantes. Para justificarlo, alega que el cambio climático puede afectar al valor y el perfil de riesgo de los activos en su balance, “lo que podría conducir a una acumulación indeseable de riesgos financieros relacionados con el clima”.

También cambiará su política de comunicación para hacer sus anuncios más breves, simples y menos farragosos, y quiere que las revisiones estratégicas no vuelvan a demorarse tanto tiempo y sean periódicas: la próxima, según anunció en rueda de prensa su presidenta, Christine Lagarde, será en 2025.